Un salón de belleza perdía plata con cada cancelación de último momento, y no tenía forma de saber cuánto. Un estudio de pilates pierde por lo mismo: turnos, cobros y agenda viviendo en la cabeza del dueño. Un productor agrícola pierde por la misma causa, solo que a otra escala.
Rubros que no tienen nada que ver entre sí. La misma fuga: falta de control y falta de información.
Ahí entramos nosotros. Primero encontramos dónde se te va la plata y el tiempo. Después construimos lo mínimo necesario para que deje de irse. Si el resultado se puede conseguir sin desarrollar nada, te lo decimos.
No cobramos por líneas de código. Cobramos por el problema que dejás de tener.